Turmalina
Las turmalinas son talladas por lo general en forma de rectángulos alargados. Esto se debe a la forma larga y estrecha del cristal de origen.
La turmalina es muy pleocróica. El color más oscuro se observa siempre al ver a través del eje óptico y el reto para el lapidario es el de orientar la piedra para obtener el más bello color posible y evitar a la vez las inclusiones.
La Paraiba con su vivo color azul es la más cara de la familia de las turmalinas, le sigue la rubelita, de color rojo a rosa. En estos momentos está de moda el rosa « hot » que se encuentra principalmente en Afganistán, Madagascar o en la nueva mina de Nigeria.
Para dar el mejor brillo, es necesario que la piedra tenga buenas proporciones. La turmalina es una piedra duradera si se evitan los choques térmicos.